Marta

Con estos pendientes sentí amor a primera vista. Desde el primer instante que los vi, sentí que eran para mí. Cada detalle en ellos me resulta un deleite para la vista, y su simbolismo del útero maternal gozoso me encanta especialmente. También me fascina el contraste de colores de los diferentes metales, incluso de la pátina natural verdigrís del cobre, que combinan de maravilla con los matices azulados translúcidos e irisados de la Labradorita. El movimiento de los palitos colgantes es otro detalle genial… Y es asombroso lo ligeros que son, que ni se nota que los llevo puestos… por lo que son perfectos para llevar a diario. Me ha sorprendido una vez más el trabajo de Amaya, que además de su originalidad y belleza, aporta a sus piezas un acabado cuidadoso, sin perder la magia de lo azaroso y experimental.
Con Amor,